
El método de análisis nos indica qué pasos seguir. Pero en 2.º aparecen palabras en las que necesitamos algunas herramientas adicionales para decidir correctamente dónde está la raíz, qué función desempeña un segmento o qué proceso de formación se ha producido.
No se trata de aprender una segunda Morfología distinta de la de 1.º, sino de afinar el análisis cuando la palabra presenta alguna dificultad.
1. Raíz y base léxica
La raíz y la base léxica están relacionadas, pero no son lo mismo.
- La raíz es el segmento que aporta el significado léxico fundamental.
- La base léxica es la palabra o forma sobre la que actúa un procedimiento de formación.
Observa:
leal → desleal → deslealtad
En deslealtad:
- raíz: leal-
- base inmediata: desleal
- base anterior: leal
Por tanto:
La base léxica pertenece a la reconstrucción del proceso; la raíz pertenece a la segmentación.
RECUERDA
Una palabra puede tener una sola raíz y haber pasado por varias bases léxicas sucesivas.
2. Flexión y derivación
Una distinción sigue siendo fundamental:
La flexión modifica la forma de una palabra; la derivación crea una palabra nueva.
niño = niños
→ flexión
niño → niñez
→ derivación
Lo mismo ocurre con los verbos:
cantar = cantábamos
La forma conjugada sigue perteneciendo al mismo verbo.
Un caso frecuente: derivados de verbos
En palabras formadas a partir de verbos puede conservarse una vocal relacionada con la vocal temática:
prescindir → prescindible
Analizaremos:
prescind- + -(i)ble
y no:
prescind- + -i- + -ble
Del mismo modo:
nacionalizar → nacionalización
nacion- + -al + -iz- + -(a)ción
El paréntesis señala un resto de VT integrado en el sufijo; no crea un morfema independiente.
3. Afijos y pruebas lingüísticas
Reconocer una secuencia de letras no basta para afirmar que estamos ante un prefijo o un sufijo.
Compárese:
leer → releer ✅
Podemos justificar re- porque:
- existe la base leer;
- el prefijo aporta repetición;
- encontramos el mismo comportamiento en rehacer o reescribir.
En cambio:
reloj
no puede analizarse como:
re- + *loj ❌
Por tanto, una buena comprobación sigue este recorrido:
BASE → AFIJO → FUNCIÓN → EJEMPLOS COMPARABLES → CONCLUSIÓN
RECUERDA
No buscamos palabras que se parezcan. Buscamos palabras que demuestren el mismo comportamiento morfológico.
4. Procesos de formación complejos
La palabra final puede contener varios elementos y, sin embargo, haberse formado de maneras diferentes.
Derivación sucesiva
leal → desleal → deslealtad
Existe una base intermedia: desleal.
Los procesos se producen sucesivamente.
Parasíntesis
blando → ablandar
No existen bases intermedias adecuadas como:
*blandar
*ablando
El prefijo y el sufijo intervienen conjuntamente.
Composición
sacar + corchos → sacacorchos
En la composición debemos reconocer dos o más bases léxicas.
Procesos combinados
Una palabra puede combinar composición y derivación de distintas maneras. Ambos procesos pueden producirse sucesivamente o intervenir de forma simultánea.
1. Primero derivación y después composición
hablar → hablante
hispano + hablante → hispanohablante
Aquí primero hay derivación y después composición. La palabra es, por tanto, COMPUESTA.
2. Primero composición y después derivación
norte + América → Norteamérica → norteamericano
Aquí podemos reconstruir composición y después derivación. La palabra es, por tanto, DERIVADA.
3. Composición y derivación simultáneas
quince + año + -ero → quinceañero
No existe una base intermedia válida como *quinceaño o *añero. Por tanto, composición y derivación actúan conjuntamente y hablamos de parasíntesis. La palabra es, por tanto, PARASINTÉTICA.
RECUERDA
La presencia de composición y derivación en una misma palabra no implica por sí sola parasíntesis. Si los procesos pueden reconstruirse sucesivamente, los analizamos por etapas; si deben actuar conjuntamente, hablamos de parasíntesis.
5. Bases compositivas cultas
Algunas palabras contienen elementos de origen griego o latino que funcionan como bases compositivas cultas:
bio + logía → biología
geo + grafía → geografía
crono + metro → cronómetro
No funcionan exactamente como los prefijos y sufijos, porque aportan significado léxico y participan en procesos de composición.
No es necesario memorizar largas listas.
Lo importante es saber reconocerlas cuando aparezcan y justificar su comportamiento.
En el manual completo encontrarás una tabla de consulta con las bases compositivas cultas más frecuentes.
6. ¿Hasta dónde debemos analizar?
No debemos retroceder indefinidamente hasta reconstruir la historia de una palabra.
El análisis de la PAU es fundamentalmente sincrónico: explica cómo podemos relacionar y analizar las palabras en el español actual.
Por ejemplo:
distribuir → distribución
es un análisis válido aunque distribución proceda históricamente del latín.
En cambio:
local → localizar
es suficiente. No necesitamos reconstruir:
*loc- + -al
a partir del latín locus.
Podemos utilizar esta pregunta:
¿Puedo justificar la etapa anterior mediante una palabra, una base o un afijo reconocible en el español actual?
Si la respuesta es sí, seguimos.
Si para continuar necesitamos recurrir únicamente a la etimología, nos detenemos.
ESTRATEGIA PAU
Ante una palabra discutible:
- busca una base reconocible;
- comprueba la relación de significado;
- comprueba el comportamiento del posible afijo;
- evita forzar una segmentación insegura.
Un buen análisis no es el que consigue cortar más la palabra, sino el que puede justificar mejor cada uno de sus cortes.
PARA PROFUNDIZAR
El Manual de Morfología de 2.º de Bachillerato desarrolla con más detalle:
- alomorfía y variantes de la raíz;
- marcas de palabra;
- participios y derivados;
- interfijos y elementos de enlace;
- bases compositivas cultas;
- procesos complejos;
- análisis alternativos defendibles;
- casos frontera y límites del análisis.
